Manual del Buen Tirano

Los imaginarios surgidos del 15-M

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Si en el pasado post hablaba de lo que es el «simulacro» y de la guerra por el monopolio de la información que se está sufriendo en nuestros días, hoy me parece importante mencionar el movimiento actual que lucha en contra de ello, buscando que el conocimiento circule libremente. Este movimiento no tiene nombre, pero sí lo tienen las numerosas manifestaciones que de él pueden verse.

Para empezar, este movimiento no responde a ningún poder. Tampoco tiene barrera alguna: es la conciencia colectiva. Ha eclosionado en medio de un pronóstico muy negativo para su supervivencia, y se ha endurecido como la piedra. Sin embargo, tampoco responde a ningún modelo rígido, pues evoluciona constantemente adaptándose a los numerosos cambios que se van sucediendo, superando cada traba que se alza ante su camino como siempre ha hecho el agua.

Guy-Ernest Debord consideró que se avecinaban malos tiempos para el libre pensar, pronosticando que la sociedad espectacular de su momento, aquella de los años 60, se agravaría con el paso de los años ayudada por fenómenos como Internet, a través del cual el poder del capital podría hacer llegar sus mentiras a cada rincón del planeta, eliminando cualquier tipo de capacidad crítica. Una única Verdad se plantaría en nuestras vidas sin que existiese lugar alguno donde cupiese la duda, pues no seríamos siquiera capaces de imaginar algo distinto a lo dado, lo cual sería algo enormemente limitado. Sólo existiría un discurso sobre la realidad, y nuestras capacidades propiamente humanas desaparecerían dando lugar a meros espectadores incapaces de interactuar con el medio en el que viven. No seríamos más que un receptor que acepta todo mensaje que recibe sin más dilación. Pero algo falló.

Internet, lejos de ser hoy la herramienta del poder, se ha convertido en la herramienta ciudadana por excelencia. En el momento en que se conocieron sus posibilidades y descubrieron sus peligros, la Red ya se había abierto camino y sus andaduras por él resultaban ya por entonces difíciles de detener. En nuestro presente son numerosas las leyes que tratan de poner un cerco a este camino, y todos los intentos tienen los mismos pésimos resultados. La ciudadanía se ha organizado por su cuenta y riesgo, y ha comenzado a liberar una cantidad impensable de datos que acaba con cualquier verdad que pretenda establecerse como universal. Todo es cuestionado, debatido y reinventado.

Este movimiento, como digo, no tiene nombre pero tiene muchas manifestaciones de lo más variopintas. Algunas se dejan ver dentro de la Red: con la llegada de redes como N-1 son muchos los grupos de trabajo que se han constituido en el ciberespacio, por citar algún ejemplo, aunque el caso más conocido siga siendo el movimiento de Anonymous. Otras en cambio se dejan ver en las calles, en nuestro país más concretamente en las plazas. Es un movimiento inabarcable, por lo que hoy quiero centrarme en una sola de sus manifestaciones, en esta última a la que he hecho referencia y que los medios denominaron el pasado año «el 15-M» o movimiento de «los indignados». Y como teorías sobre esta concreta manifestación se han escrito ya muchas cuando en realidad es el propio movimiento el que configura su historia, me limitaré a comentar mi experiencia personal, que no será objetiva pero tampoco falaz.

Al 15-M llegué el día de su nacimiento, de aquella manera. Siempre fui una persona activa dentro de la Red, siempre me moví dentro de distintas páginas, foros, chats, etc., y formé grupos de trabajo donde llevé a cabo muchos debates con el paso del tiempo. Pero no estuve en la gestación del movimiento «Democracia Real Ya»… o quizás sí. Si mal no recuerdo, ese movimiento surgió de la idea de «No les votes», y ésta nació de un hashtag de Twitter. Con ese hashtag sí que trabajé. Pocos vimos que aquello no era un simple tema más dentro de Twitter cuando pasó a ser uno de los más comentados, y muchos de nosotros nos dimos prisa en tomar ese impulso para lanzar distintas plataformas que versasen sobre ello de forma más o menos indirecta. Yo siempre estuve interesada en el desarrollo del librepensamiento, así que a mi modo busqué la manera de informar y debatir sobre un hecho que era y es el claro resultado de la desinformación como viene siendo el bipartidismo en una sociedad tan plural en lo que a partidos políticos se refiere. Pero no se me ocurrió la plataforma de «Democracia Real Ya» ni ayudé a pulirla cuando supe de ella. Solamente salí a manifestarme el día 15 del mes de mayo de 2011, sabiendo que aquel día comenzaba una nueva etapa dentro de la sociedad civil y la política española. Como la manifestación terminó sin más en mi ciudad, busqué por Twitter qué acciones se pensaban llevar a cabo para mantener la fuerza que se había liberado, y me topé con que ya se habían llevado a cabo: unos pocos habían acampado en la Puerta del Sol de Madrid considerando que las cosas no se logran saliendo a la calle únicamente durante unas horas a gritar unas determinadas consignas. Al día siguiente por la noche, estaba allí.

Fue ese año, en esa plaza, donde nació el 15-M. Pero pronto creció. Tras el desalojo de la madrugada en la que yo era una recién llegada, las principales plazas de las ciudades de España cambiaron su nombre por uno que evocase el cambio, y alojaron a numerosas personas que trabajaban día y noche por buscar un modelo alternativo al sistema que nos estaba llevando literalmente a la ruina. Como se partía del conocimiento común de que nadie es mejor que nadie, la toma de decisiones tenía lugar mediante asambleas. La organización fue muy, muy veloz. En menos de 4 días la Puerta del Sol de Madrid tenía su propia enfermería y guardería, por citar dos pequeños ejemplos. No es eso lo que se buscaba, pero si cada uno volvía a su casa no se generaría ningún movimiento ciudadano estable, y para que todos permaneciésemos en la plaza necesitábamos de unas mínimas infraestructuras. Así es como el año pasado la acampada fue algo indispensable y sirvió de alimento al 15-M. Este año, sin embargo, la acampada es algo más simbólico que útil.

Como la historia es larga y quiero situarme en el presente momento, dejo en vuestras manos la responsabilidad de investigar más sobre este fenómeno durante estos últimos 12 meses. Y espero que entendáis que cuando digo investigar no me refiero a leer la prensa sino a acudir a las fuentes primarias.

Tras un año puedo afirmar con tranquilidad que el 15-M es un movimiento fuerte y bien constituido. Tendrá, como todo, sus defectos y sus malas rachas, pero dado que tiene numerosas plataformas en marcha y con buenos resultados, afirmo que es firme y que sigue evolucionando. Mis palabras hacen referencia sobre todo al movimiento en Madrid, pero dado que no está centralizado y que la comunicación es fluida entre ciudades gracias a la Red, se puede decir -no sin algún riesgo- que el movimiento va haciendo camino por todo el país.

Ante todo, cabe destacar que este no es un movimiento a través del cual se organizan manifestaciones o concentraciones exigiendo determinados cambios y ya; ofrece nuevos modelos que poner en su lugar. Se sabe qué se quiere cambiar, y también a cambio de qué. Sin embargo, existe cierto dualismo en este punto, donde por un lado están las manifestaciones y concentraciones y, por otro, los grupos de trabajo, menos numerosos. No obstante es precisamente el hecho de que ofrezca alternativas y no sus numerosas manifestaciones, el motivo por el que el gobierno se ha ocupado de llevar a cabo una fuerte campaña para infundir el miedo. Se ha tratado con una gran perseverancia de disuadir a la gente de asistir a las protestas y no, como todos sabemos, porque sea algo ilegal: protestar no es ilegal, como no lo es manifestarse, debatir, trabajar en grupo, etc. En una sociedad desinformada el miedo funciona de forma eficaz: las personas, creyendo lo que se les dice, permanecen temerosas en sus casas. Pero nosotros ya no estamos en esa sociedad, hemos despertado del sueño del espectáculo. No todos, claro, pero sí el número suficiente de personas como para que el amanecer de nuestros conciudadanos se muestre implacable. Siempre habrá quienes permanecerán en la ensoñación, eso es inevitable, pero no primará esta situación por mucho tiempo. Ya no somos sujetos pasivos y obedientes sino que caminamos en pos de tornarnos sujetos pensantes y libres. Pero para ello se requiere mucha constancia y mucha responsabilidad, y fácilmente se deja recaer en el de al lado. Por ese motivo existe un dualismo entre las manifestaciones y el trabajo real dentro del 15-M.

Cuando este 12 de mayo vi aparecer en Cibeles la Marcha Este a la que iba a adherirme para llegar hasta Sol, comprendí que se volvían a batir récords en asistencia. Cuando llegamos a Sol moverse era algo realmente complejo. Estaba claro que no iba a caber toda la manifestación ahí dentro y efectivamente no pudo: mucha gente tuvo que permanecer en las calles colindantes. Son muchos los que quieren cambiar la situación, y el sábado pasado lo demostraron. Pero son menos los que están dispuestos a trabajar en ello, como se vio en los días siguientes. Sin embargo, este dato no tiene por qué ser pesimista: son más los que se han quedado a trabajar este año que el pasado año, y los que hay son muy diligentes y avanzan a pasos de gigante. Para mí hechos como la creación del Tribunal de Justicia Ciudadano (TJC) lo demuestran, aunque naturalmente hay que esperar a ver cómo se desarrolla en lo que queda de año. Este tribunal busca investigar desde abajo a los responsables de la crisis en la que nuestro país se encuentra, y someterlos a los juicio. Se ha recordado que la investigación debe ser rigurosa y cuentan con un grupo de expertos en derecho para el asesoramiento requerido. Además, recuerdan que hay que garantizar una buena defensa a los acusados y su respetar en todo momento su presunción de inocencia, no permitiendo que en ningún momento se torne un tribunal popular.

A parte, o mejor, de forma inclusiva en su vertiente más sociopolítica ocurre algo curioso con el 15-M, y es que está rodeado de manifestaciones simbólicas puramente artísticas, utilizando de esta modo no sólo la razón a la hora de llevar a cabo determinadas acciones sino accediendo también al sentimiento, penetrando en la comprensión más primitiva de la gente hasta lograr una complicidad mediante la emoción que pocas cosas pueden truncar. Fue por ejemplo el momento en el que el grito de «esta noche, va a salir el Sol» se hizo palpable mediante el ascenso de un farolillo amarillo sobre todos los presentes en la plaza aquella misma noche del día 12. Esas pequeñas cosas que generalmente se dejan de lado en el estudio del movimiento, tienen en realidad una fuerte incidencia en nuestra persona y de este modo en nuestra comprensión, transmitiéndonos esperanza mediante un mensaje muy simple como que la imposibilidad racional de que el Sol salga en medio de la noche, es posible. A su manera, pero es posible. A algo como esto ayudó sin quererlo el gobierno central cuando afirmó que de ningún modo permitiría que la gente permaneciese en la plaza más allá de las diez la noche. Cuando el reloj de la Puerta del Sol marcó las diez y un minuto toda la gente comenzó a corear a una «sí se puede». Acababan de demostrar que podían poner en práctica la desobediencia civil, algo que es difícil de saber antes de que suceda.

La desobediencia civil es algo que aunque racionalmente se conozca que puede llevarse a cabo, emocionalmente no se tiene tan claro. Dados los continuos discursos de poder a los que somos sometidos día a día por medio de los (des)informativos, dudamos interiormente de la dependencia que nuestros gobiernos tienen de sus ciudadanos. De este modo, hasta el momento en el que reloj no pasa de la hora en el que la desobediencia civil es ya un hecho, hay cierta incertidumbre en el interior de cada uno sobre las posibilidades de llevarla a cabo, por mucho que por lógica se sepa a ciencia cierta que sí se puede. Es muy difícil predecir cómo actuará un ser humano: del mismo modo que nadie sabe si quien está al mando de la policía cometerá un error, quien está al mando tampoco sabe cómo responderían los manifestantes. Se crea un pequeño hilo de tensión donde el poder se debate entre unos y otros: o lo impone el gobierno por la fuerza, o se lo queda el pueblo sin necesidad alguna de violencia porque es a quien pertenece.

Es cierto que la afirmación «sí se puede» se usaba antes de las diez y un minuto del día 12 de mayo de 2012. Se usó el pasado año y se fue echando mano de ella a lo largo de estos últimos doce meses. Además de su función afirmativa tiene una función que es también emocional, sirviendo para mantener y difundir la calma cuando puede surgir la duda. De igual forma actúan los cánticos. Si en un momento tenso la gente permanece callada, nadie sabe lo que están pensando sus compañeros ni cómo actuarán, uno no sabe si se quedará solo, y entonces comienza la inquietud. Cuando, en cambio, todos gritan al unisono, demuestran que permanecerán unidos y en lucha y esa incertidumbre desaparece haciendo que el corazón se vea rápidamente henchido. Son esa clase de cosas que pueden haberte explicado pero que sólo comprendes cuando lo vives en tus carnes. El 15-M se hace a sí mismo día a día, se está reinventando a cada momento.

Pero las manifestaciones artísticas del 15-M no se ven reducidas a estos pequeños simbolismos. Su propia organización demostró ser todo un proyecto de urbanismo unitario el pasado año, no ya solamente en las plazas sino en los distintos puntos de las ciudades utilizados para darles un nuevo uso y cambiar así su significado integrando en sus calles la vida cotidiana y no el simple paso de casa al trabajo. La interacción, el ocio, el trabajo y la acción son hoy algo normal en las calles de Madrid. Me veo en la necesidad de recordar que no era así hace 13 meses.

Las ciudades que se construyeron tras las numerosas guerras y sus posteriores protestas estudiantiles, tan te moda en las décadas de los 60, los 70 y los 80, fueron aquellas que te dirigían hacia un destino sin permitir pararte, a la par que florecían las grandes avenidas en las que tan complicado es poner barricadas, y también hablar con el vecino. Nuestras calles nos llevan a nuestra casa y a nuestros puestos de trabajo, no nos permiten permanecer simplemente en ellas. Incluso las plazas, esas zonas más abiertas donde suelen poner bancos para sentarse no sirven ya de espacio de interacción. No hay lugar para el ocio, cada calle tiene su propio flujo en una y otra dirección, y si te quedas quieto te toparás con la maldición de algún viandante. Los parques infantiles, allí donde la interacción sobrevive, han sido vallados, apartados de la totalidad de la ciudad. El 15-M, sin proponérselo en un primer momento, venció estas trabas desde la Puerta del Sol de Madrid el pasado año. En pocas horas la organización consciente de la ciudad como entorno de trabajo se propagaba ya por el resto de ciudades; no era solamente una forma de continuar la protesta, era un modo de crear un espacio donde pudiese tener lugar la sociedad civil, arrebatada por el sistema representativo de nuestra democracia.

También se han recuperado las mofas de los políticos, algo típico de épocas pasadas que nunca llegó a decaer pero que brilla con fuerza dentro del movimiento. Es el caso de quien se disfrazó de Esperanza Aguirre mientras hacía comentarios desagradables sobre la gente de a pie llevando un esclavo a pasear con una cadena, o de quienes se disfrazan de banqueros e imitan sus modos de ser de forma exagerada y crítica. Los documentales, las fotografías, los dibujos, la música… todas estas manifestaciones emanan del 15-M sin problema. Es un pequeño y a su vez gran foco de inspiración, y resulta de este modo porque es un bocanada fresca de aire en medio de la putrefacción a la que nos estábamos acostumbrando.

La noche del 12 de mayo poco se durmió. Aunque no había asamblea general concertada se hizo asamblea, porque el movimiento se adapta a las necesidades del momento y así se quiso. Se barajaron varias propuestas dispares entre sí que se pidió que fuesen llevadas a la asamblea general del día siguiente, y se trató de llegar a un consenso sobre si se debía o no acampar. No fueron pocas las veces que se recordó que estábamos ahí para currar, que queda mucho que hacer, y que quien quisiese estar de fiesta o celebración tenía la discoteca. Eran más de las 3 de la madrugada y se seguía debatiendo. Finalmente se hicieron dos grupos: los que consideraban que acampar era innecesario y que se debían guardar las fuerzas para darlo todo en los interminables programas que había durante el día, y los que querían exprimir hasta el último segundo de su tiempo. Yo me encontraba entre los primeros, pues el pasado año al dormir poco o nada por las noches estando acampada, me pasaba las mañanas sin mover un dedo. Y puesto que el movimiento ya estaba constituido, no vi necesidad de permanecer en vela para que nadie tirase abajo lo que con tanto mimo habíamos levantado. Aquella madrugada la policía detuvo a 18 personas que están hoy en libertad con cargos acusados de atentado y resistencia contra la autoridad. Gracias a nuestros maravillosos tiempos modernos, sabemos a ciencia cierta que no existió tal atentado, pues todo el mundo tenía la Puerta del Sol a su disposición tras la pantalla del ordenador las 24 horas del día mediante diferentes streamings. Las fotos siempre pueden ser manipuladas, pero más complicado es alterar las imágenes que se suceden a tiempo real.

Naturalmente no es todo oro lo que reluce, como dicen, y siempre surge algún que otro problema. No obstante, estos problemas suelen limitarse a que hay quienes no respetan a sus compañeros. Esto puede suceder de dos formas: impidiendo que otro de su opinión, o alargándote hasta el infinito mientras la das. Todo el mundo tiene derecho a opinar y a reflexionar, y no permitirlo acaba con la esencia del 15-M, caracterizado por sus asambleas públicas a las en las que cualquiera puede intervenir. Bien, aquella noche algún borracho empezó a hablar y no paró cuando se lo pidió la asamblea, pero salvo eso, todo resultó satisfactorio.

Una vez más, pues el año pasado ocurrió igual, las detenciones sirvieron para sacar a más personas de sus casas, y la asamblea general del día 13 fue todo un éxito. Tras las 17h., momento en el que se había dado cita la concentración para protestar, la plaza no quedó como otrora abarrotada; se veía tranquila pero no quedaba un rincón donde no hubiese un grupo de gente trabajando en una pequeña gran empresa para llevar a cabo. Cuando se cometen irregularidades como que la policía no vaya identificada y detengan sin motivo aparente a los ciudadanos, la resistencia se hace más fuerte. Es un tipo de inspiración, la musa del trabajo de la sociedad civil. Siempre me ha extrañado que no lo sepan o no lo pongan en práctica quienes están al mando.

En las asambleas de esos días se sacaron muchos puntos importantes que considero que es necesario mencionar. Se dijo, por ejemplo, que la legitimidad la impone cada uno de nosotros y que nuestras decisiones tienen una responsabilidad, haciendo referencia al hecho de que somos seres libres y no tenemos que llevar una vida de esclavitud y obediencia, pero tampoco una vida desenfrenada y descuidada. Cuando se vive en sociedad hay que trabajar la convivencia. También se recordó que el problema que se cernía sobre la educación iba a perjudicar al resto de los ámbitos de nuestra sociedad, como la sanidad y el trabajo, y todo lo que podamos pensar. Mencionaron el hecho de que la ignorancia es la mayor arma que un gobierno corrupto puede manejar para expandir su reinado pisoteando sin cuidado alguno la vida de sus ciudadanos, y que la educación debe ser gratuita para que esto no suceda así.

De la asamblea general de la noche del día 13 de mayo merece la pena destacar, por ejemplo, la referencia que hicieron a las marchas de otros países en solidaridad con nosotros. Este es otro caso paradigmático de la sociedad actual donde casi todo el mundo vive conectado, y es que la solidaridad civil no conoce fronteras, y con ello borra todo tipo de barreras. También cabe destacar que mencionaron el hecho de que se puede hacer objeción fiscal, y que tuviésemos paciencia para hacer la declaración de la renta puesto que todavía estaban investigando que podíamos hacer como ciudadanos desde ahí. Al parecer, podemos objetar hasta un 25%. Dijeron que había numerosas cosas ante las que podíamos hacerlo, como la deuda pública o los gastos militares, y que ese dinero podía ser destinado a proyectos sociales.

Aquella madrugada dos personas fueron detenidas, y 81 las identificadas.

El 14 de mayo por la mañana se tenía programada la acción ‘cierra Bankia‘. En ella querían presentar algunas propuestas como la dación en pago, y denunciar el funcionamiento inhumano e interesado de dicho banco. Bankia lleva ade los desahucios en Madrid. A modo de protesta también, y puesto que se ha rescatado su bancarrota con nuestro dinero (han nacionalizado su deuda que ahora pagarán nuestros impuestos), muchos acudieron a cerrar sus cuentas bancarias. La respuesta fue que todos fueron identificados por la policía y los empleados no les dejaron ejercer su derecho de irse con su dinero a otra parte. A parte, desde Senegal y Croacia nada más y nada menos, llevaron a cabo acciones en relación con ‘cierra Bankia’ como apoyo.

Aquella misma mañana y de forma paralela se presentaban en el Congreso todas las firmas recogidas por la Democracia 4.0 para establecer un sistema político más participativo e inclusivo de la sociedad, de modo que los propios ciudadanos puedan tomar parte en la toma de decisiones desde su casa por medio de Internet, pues para algo útil tendrá que servir nuestro DNI electrónico, ¿no?

Como antes he dicho, la solidaridad que nos han brindado desde diferentes puntos del globo es paradigmática a la par que hermosa, pero naturalmente no es sólo de fuera hacia dentro. En la asamblea general de la noche del 14 de mayo se informó de que un grupo de personas iban a llevar a cabo una huelga de hambre el siguiente día 15 en solidaridad con la huelga de hambre que estaban llevando a cabo un gran número de palestinos en cárceles de Israel para denunciar el trato degradante al que se ven sometidos. De hecho, en la asamblea general del 15 de mayo aseguraron que existen casos documentados de mujeres palestinas que han tenido que parir en cárceles israelís de pie y esposadas de pies y manos.

Desde la comisión legal el día 14 se pidió que todo aquel que hubiese sufrido agresiones por parte de la policía se dirigiese a un centro de salud para poder adquirir el parte médico necesario para poner la pertinente denuncia en los juzgados. Uno de los detenidos de la noche del día 12 explicó que fueron sometidos a tortura física y psíquica en los calabozos, y se leyó un comunicado en denuncia de estos hechos.

Sanidad, por su parte, afirmó que la salud no es un privilegio sino un derecho, y llamó la insumisión del personal sanitario frente a las nuevas reformas que dejan a algunos grupos de gente fuera del marco de la seguridad social. Arguyendo que “ningún ser humano es ilegal”, exigieron la derogación de los decretos 16/2012 y 15/97 que permiten la privatización en los hospitales.

También se propuso la creación de una página web para dar cuenta de las prácticas de las empresas españolas alrededor del mundo entero y poder de este modo tener datos reales que poder manejar y denunciar algún abuso en caso de producirse, de los peligros que supone la privatización del canal de Isabel II, de medio ambiente y energías renovables, etc. Desde Educación denunciaron que las decisiones en torno al ámbito educativo no la tomen los que forman parte de él sino agentes completamente ajenos, y propusieron también crear una comisión de vigilancia independiente del patrimonio en Educación. Si desde el gobierno no nos muestran las cuentas, alguien tendrá que hacerlo… Y nadie mejor que la propia ciudadanía organizada para ello, sin ánimo de lucro, sólo motivada por la importancia que esos números tienen de por sí y que otros le han restado.

A media noche, tras el característico minuto del grito mudo con todas las manos en alto, la gente explotó en un ambiente festivo de celebración por el primer aniversario del movimiento. Ya era 15 de mayo. Se cumplía un año de organización social, y quedaba demostrado que, lejos de haber decaído, era más fuerte que nunca. Se cantó el feliz cumpleaños y muchos se besaron y abrazaron con los ojos empañados por las lágrimas. Lo único imposible es aquello que no se lleva a cabo.

Esa madrugada 8 fueron las personas detenidas, sumando un total de 28 ciudadanos pacíficos arrestados sin motivo alguno durante las jornadas del 12 al 15 de mayo, sumando una última que fue arrestada la noche del 15 alcanzando casi la treintena.

El 15-M había llegado. Todo estaba siendo tan emotivo, a la vez que tan efectivo en el sentido de que muchas eran las propuestas que se ponían sobre la mesa y las que se estaban llevando a cabo con éxito, que era impensable faltar a aquella cita. Yo y mi grupo de amigos decidimos por consenso revender nuestras entradas al concierto de Judas Priest, Blind Guardian y U.D.O. que iba a tener lugar aquel mismo día y que habíamos comprado en diciembre, y al que realmente nos hacía mucha ilusión ir. Pero nada, absolutamente nada, podía anteponerse a estar en la Puerta del Sol un día de mediados del mes del mayo.

La asamblea general del día 15 iba a celebrarse a las 19h. tras la cacerolada en modo de protesta, en lugar de a las 22h. Ingenua de mí, creí que la cacerolada duraría unos diez o quince minutos, pero finalmente la gente aguantó una hora haciendo ruido sin parar, y la asamblea comenzó casi a las 20h. Ciertamente no se le pueden poner barreras al viento.

Aquella tarde volvieron a hablarse muchas cosas muy interesantes e importantes, y la ciudadanía soberana se mantuvo sentada, escuchando, proponiendo y debatiendo, nada menos que 5 horas. La asamblea gozó de una enorme asistencia.

Toda esta gente es la que quedaba a mi derecha, y yo estaba situada en el centro de la asamblea. La misma cantidad se encontraba a mi derecha, y otro montón tras de mí. Paradójicamente, los grandes periódicos anunciaban que se había perdido fuelle; no así afirmaban los independientes.

La asamblea se abrió con la intervención de una joven que venía de Occupy Manchester. Intervino para darnos las gracias. Eso es lo que ocurre con el movimiento del 15-M, que la gente le da las gracias: gracias por permitir que se pueda volver a soñar, por reestablecer la interacción ciudadana y la complicidad en unas urbes donde ya nadie media palabra con nadie a pesar de compartir el mismo espacio para vivir, gracias por hacer que la voz de cualquiera pueda ser escuchada… Gracias, por haber hecho posible salir de unos tiempos que estaban estancados, de generar movimiento, dinámica, de generar vida. Por eso le dan las gracias. Un profesor chileno dijo que en la Puerta del Sol no se sentía como un extranjero sino como un hermano, y otro joven francés quiso también mostrar su gratitud hacia aquella asamblea.

Fue aquella tarde cuando se dijo que se habían recogido de los buzones de propuestas instalados hacía un año nada más y nada menos que… ¡más de 14.600! Si algo no se puede decir del pueblo español es que le falten ideas y alternativas, el problema es que los que están al mando no quieren escucharlas. Resulta que mientras el sistema está estancado y colapsado, la humanidad ya ha evolucionado y ha propuesto numerosas alternativas. Esta es una de las cosas que muestran que no hay representación alguna dentro del Parlamento.

Aquella misma tarde una mujer ciega, portavoz del grupo de diversidad funcional para aquella asamblea, dijo que aunque no podía vernos sí podía sentirnos, podía escucharnos y percatar nuestra fuerza. Denunció que la sociedad se refiera a ellos como discapacitados ya que ellos no son incapaces sino capaces, y anunció que desde su grupo estaban trabajando para cambiar esa definición.

Se habló de igualdad, de Sanidad, de Educación, de trabajo, de medio ambiente… Desde Agua y PCCCYII anunciaron que estaban estudiando participar en la iniciativa ciudadana europea para exigir que el agua sea un derecho humano, y desde vivienda se afirmó que estaban estudiando hacer cooperativas de deuda. Todo lo que no tendría que hacer el gobierno y no hace, lo hace la ciudadanía organizada.

Se habló también de la idea de crear un censo de viviendas vacías en Madrid. Para ello crearían una web para la que se requiere la colaboración de toda la gente, encargada de informar qué viviendas se encuentran vacías en su bloque de pisos. Con ello lo que se quiere es llevar a cabo una investigación de porqué están esas casas vacías y poder trabajar con esos datos distintas alternativas. Cuando la gente me pregunta qué se hace en el 15-M no puedo dejar de preguntarme qué es lo que no se hace. Desde el grupo de desempleados estaban tratando de ver cómo poder llevar a cabo cooperativas como nueva herramienta de trabajo.

Pero el momento más emocionante fue, sin lugar a dudas, cuando los ‘iaioflautas‘ nos trajeron una tarta de cumpleaños con una vela por nuestro primer aniversario. Los iaioflautas son los abuelos del 15-M, aquellos que de jóvenes lucharon para que tuviésemos un futuro, y han tenido que ver como aquello que conquistaron ha sido pisoteado bajo el sistema democrático. Desearon a toda la asamblea un feliz cumpleaños y pidieron que un infante soplase la vela como símbolo de juventud, de fuerza, de trabajo, pero sobre todo de esperanza y de futuro. Pero la asamblea no lo permitió… todos a una le pidieron a la yaya Angustias que fuese ella quien la soplase, y así es como fue. Luego, llorando pero firme en sus palabras, nos dijo que le habíamos llenado la vida de optimismo cuando a su edad ya no lo creía posible, y dijo que gracias a nosotros la Puerta del Sol sería de ahora en adelante un símbolo de unidad, y que nos estaba fuertemente agradecida por ello.

Habíamos borrado los recuerdos de la época del franquismo que aquella plaza evocaba. Vosotros imaginad por un momento que hubieseis perdido a vuestro abuelo en la dictadura y decidme que no querríais que se hiciese justicia. Si alguien de verdad cree que investigar aquellos crímenes y pasar a los presuntos culpables por un tribunal es remover la mierda, por favor que reflexione por un minuto si le parece que es remover la mierda el investigar y juzgar a un asesino cualquiera que se hubiese llevado por delante a un familiar suyo. La yaya Angustias estaba de verdad emocionada y agradecida por esa giro de acontecimientos en sus recuerdos, y todos los asistentes de la asamblea no podíamos evitar emocionados con ella.

Fueron muchos otros los puntos que se trataron aquel día, y todo aquel que quiera dispone de esta información en las actas de las asambleas. Como siempre he pensado, no hay mayor incapacidad que la de no actuar, sea para lo que sea, y es especialmente importante hacerlo para informarse antes de formar una opinión.

También fueron muchas otras las aventuras que se sucedieron. Sin ir más lejos la que se sucedió aquella misma noche al ir con la cacerolada a la bolsa tras las 5 horas de asamblea. El desproporcionado despliegue policial nos impidió llegar hasta nuestro destino, así que tuvimos que caminar en otra dirección. La policía nos tuvo marchando por las calles de Madrid con nuestros cánticos hasta las 5 de la madrugada, y medio mundo nos seguía de cerca con el corazón encogido mediante streamings. Parecía que nos iban a acorralar y cargar contra nosotros en el momento menos pensado, pero finalmente todo acabó sin violencia, un detenido y todos identificados.

En definitiva creo que la manifestación de este gran movimiento que decía al principio que ha eclosionado es muy humano. Hay mucho acercamiento, respeto y solidaridad, y además de que se llevan a cabo muchas acciones que por todos son consideradas necesarias, se lleva a cabo algo más sobre lo que son menos los que en ello inciden: el simbolismo, la fuerza emotiva que nos está hermanando y educando con unos resultados mucho más positivos que los que se ven en las escuelas de hoy en día. Se están creando unos nuevos imaginarios que dejan al viejo modelo fuera de juego y nos trae nuevos vientos llenos de nuevas oportunidades. Es aire fresco en tiempos de crisis, que agudiza las capacidades humanas. Si tengo que elegir un discurso que explique en qué consiste el 15-M, sin dudarlo ni un instante me quedo con el que las zorras mutantes se presentaron en sociedad, el cual podéis leer pinchando aquí.

Las conclusiones, naturalmente, que las saque cada uno. Estas son las mías.

Me despido como se despidió la última asamblea, con un romance que escribió este hombre para el movimiento… Él mismo sale cantándolo en la asamblea, y creo que no debéis perdéroslo.

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Written by logicasimulada

mayo 19, 2012 a 11:37 pm

Publicado en #15m

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